Todavía queda gente buena

Y eso es muy cierto. La verdad es que nos hemos vuelto una sociedad consumista al tope, y en ocasiones, egoísta, pero la verdad es que todavía queda gente amable y "buena". Y con "buena" quiero decir gente con la que te gusta charlar, con la que te lo pasas bien una tarde o un rato tomando una cervecita; incluso si no hay tema de conversación, gente con la que el simple hecho de pasar el rato resulta verdaderamente agradable. Y vosotros sabeis porqué lo digo: porque os lo digo a vosotros, a los que siempre estais al lado de vuestros amigos; a los que, aunque pase un montonazo de tiempo sin veros, os alegrais al recibir una llamada o saludais con un gran abrazo al encontrarnos por la calle; a los que acompañais a la gente sin importaros que os quede un poco lejos de casa; a los que siempre estais dispuestos a pasar un ratete con un amigo o compañero… No hace falta que os diga nombres, sois unas personas estupendas y por eso os doy las gracias.
Y aunque este mensaje esté mal redactado (pues empieza objetivo y termina subjetivo), me da lo mismo. Tenía ganas de deciros estas palabras.
Gracias Antonio, Zopa, David, David M., Patry, Sandra, María D., Óscar, Susana, Carola, Patri Teru, Mae, Marisol, Gema, Alberto, Carlos, Carlos S., Jose, Lara, Raquel, Rakel, Rocío, Loli, Patri, Mara, Zaira, Adela, Javi, Miguel, Luis, Adri, Pedro, Clara, Marta, Ainhoa, Marc, Valeria, Arran, Farru, Inés, Patri, Fabri, Vir, Raúl, Rubén, David Prog., David Zgz., Diana, Sara, María, Eva, Tamara, Gloria… Y perdonad a los que no os he puesto, pero tambien estais incluidos en esta lista. Muchas gracias a todos.
 
P.D.: Aunque parezca el anuncio de Coca-Cola (para los grandes, para los pequeños) os aseguro que no es entrada porque esté melancólica, sino porque de verdad me apetece.
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Adiós amigo.

¿Cómo se siente cuando alguien recibe una triste noticia un dia en el que el orden del dia es el cachondeo y la alegría? Siempre es triste perder a un amigo de la infancia, sobre todo cuando has tenido tanto contacto y de repente, se marcha a vivir a otra ciudad lejos de donde pasasteis tantos momentos juntos y se pierde el contacto. Porque está muy bien la carta, pero esa costumbre se pierde. Es una verdadera lástima que cada vez las cartas tarden en llegar y que cuando te das cuenta, ya es demasiado tarde para preguntar "cómo estas" porque no vas a recibir respuesta.
Una pérdida siempre deja dentro un vacío, puesto que cada persona a la que apreciamos se lleva un trocito nuestro con ella.
"Siempre te recordaré, A."