Buenas

Hola.

Si has llegado a este blog es que te has equivocado. Si no es el caso, bienvenido :)

En el caso que quieras ver algo de lo que se cuece por aquí, adelante. En la columna de la derecha tienes las categorías en las que he escrito, una nube de tags y hasta un espacio para buscar a ver si tengo lo que necesitas.

Espero que al menos, te haga pasar el rato.

¡Nos vemos!

Hay personas a las que no les gusta que tengas pensamientos propios, ni que actúes con sinceridad. Hay gente que prefiere que le sigas bailando el agua y que, cuando tengas una opinión basada en tus propias opiniones y creencias, se lo digas a la cara para que ellos puedan rebatir tu argumento con lo que puedan. Y si no valen las palabras, siempre quedará el chantaje emocional, que de ese sobra un montón.

Sí, es la cruz que llevamos encima todas aquellas personas que no nos defendemos demasiado bien en el cara a cara, no por no tener argumentos, sino porque necesitamos procesar la información recibida, almacenarla, ordenarla y priorizarla. Y solemos acertar en las predicciones.

Y ahora me pongo a pensar en ciertos casos. Sinceramente, las verdaderas razones de por qué hice algunas cosas se me han olvidado, para qué voy a mentir…, pero lo que no se me ha olvidado es cómo esas personas me han hecho sentir. Y normalmente, ese sentimiento no ha sido muy agradable. En varios casos, el simple hecho de tener que pensar las palabras antes de decirlas para no enfrentarme a un pollo monumental es razón suficiente para dejar de tratar a alguien como amigo.

Aún así, he visto a personas querer que vuelva a su lado, pese a tener mis razones, que por supuesto no les parecen válidas.

Como bien decía esa frase, “¿Hay que cortar las alas al águila porque no sepa trepar como el mono?”, lo que viene a decirme a mi “¿Soy débil SÓLO porque no puedo responder con fluidez a un ataque?”

Mi conclusión es: tened cerca a quienes os merezcan la pena, no los que tengáis por costumbre.

1. “Viaje a la Luna”, George Méliès – #masde1001

Película del año 1902, de unos 15 minutos a lo sumo de duración. Dirigida por George Méliès, trata de una expedición a la luna por un grupo de astrónomos. Allí, después de investigar, se encuentran con los Selenitas, habitantes lunares, con los cuales entran en una especie de guerra debido al “asesinato” de varios de ellos por parte de la tripulación. Tras ser capturados y reunirse con el jefe de los selenitas, el capitán de la nave le mata, quedando así libres para volver al planeta Tierra. En esta película, aparece la famosísima imagen de la Luna con cara humana, con el cohete proveniente de la Tierra clavado en su ojo:

“Le Voyage dans la Lune” Famosa escena de “Viaje a la Luna”, de George Méliès, 1902

Si estáis interesados en verla, dejo aquí el link a la entrada de Wikipedia, donde está la película.Tengo que decir que, para el año del que es, los efectos son maravillosos. Es una obra maestra, sin ninguna duda.